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lunes, 27 de agosto de 2012

Breves desiderables: I. Tus ojos: océano




Aguamarina si resueltos y en plena paz,
dejo en calma, pleamar en gesto de quien ama;
mar tan bravo si por contra fieros o exigentes,
cobalto exacto al del cielo en las mañanas gélidas
y radiantes de Madrid. El gris allí también
hace hogar; el verde a veces,
tan ligero, limaduras apenas de jade
estriando el amalgama
que recrea fielmente el fondo de ese océano
en esferas.
                    Pues ahora
dime qué sonda de amor fiero lanzar a ellos
cuando de ellos no alcanzo a recobrar colores
fidedignos de sus brillos
asombrosos que diamantan todos mis poemas,
dime qué redes tender
a su crepúsculo en secuencias de azul mutable
cuando anochece a plomo mi mirada en la tuya,
y casi ciego porque me deslumbras, trepado
a mi deseo oscuro, no logro de tus ojos
alcanzar a distinguir
peticiones de exigencias.

1 comentario:

  1. Precioso. Una perla, una razón más para sentirte grande. TE AMO.

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