Seguidores

martes, 7 de agosto de 2012

Erótica de postergación, del poemario "Algo sagrado"





Nunca me bailaste. Yo anhelaba
contemplarte brindándome esa ofrenda,
otra faceta más de tus talentos a oscuras
deslumbrando el verbo obsceno en mi deseo
que me hiciera conocerte como eras
antes de mí, antes de nosotros
rodando furiosamente unidos,
por esta soledad unánime y preciosa,
hasta agotar los recursos de la noche.


Nunca me bailaste. No conocí
a la pantera desperezándose
en la niebla, ni a aquélla que tú fuiste,
salvaje tal vez y clandestina, antes del dardo
venenoso que te atormenta de mis celos.
Coreógrafa del silencio y escapista,
postergaste la promesa que no recuerdas
que me hiciste, mientras yo aún espero degollarme
con cadencia suicida en tus caderas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario